La liberación de Auschwitz: qué ocurrió el 27 de enero de 1945

En la tarde del 27 de enero de 1945, soldados del 60.º Ejército soviético del Primer Frente Ucraniano llegaron a las puertas de Auschwitz. En el campo principal, en Birkenau y en Monowitz encontraron a unos 7.000 prisioneros todavía con vida, la mayoría enfermos, hambrientos y demasiado débiles para caminar. Días antes, las SS habían sacado a pie del campo a casi 60.000 prisioneros más, en las marchas de la muerte.

La liberación de Auschwitz no puso fin al sufrimiento de sus prisioneros, y llegó demasiado tarde para cerca de 1,1 millones de personas asesinadas allí desde 1940. Sin embargo, la fecha se convirtió en un símbolo: hoy el 27 de enero se conmemora en todo el mundo como Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Este artículo explica qué ocurrió en las últimas semanas del campo, qué encontraron los soldados y cómo se atendió a los supervivientes. Para la historia completa del campo, consulte nuestra historia de Auschwitz-Birkenau.

Los últimos meses: borrar las pruebas

En la segunda mitad de 1944 los alemanes sabían que el Ejército Rojo se acercaba. Desde agosto de 1944 hasta mediados de enero de 1945 trasladaron a unos 65.000 prisioneros de Auschwitz a campos situados más al interior del Reich, donde fueron obligados a trabajar para la economía de guerra alemana.

Las SS también empezaron a destruir las huellas del crimen. Tras la revuelta del Sonderkommando del 7 de octubre de 1944, el Crematorio IV, dañado, fue demolido. Los Crematorios II y III fueron volados el 20 de enero de 1945, y el Crematorio V, el último en funcionamiento, el 26 de enero. El 23 de enero las SS prendieron fuego a «Kanada II», el conjunto de almacenes de Birkenau donde se guardaban los bienes robados a las víctimas. Los registros del campo fueron quemados.

Las marchas de la muerte de enero de 1945

El 17 de enero de 1945 las SS iniciaron la evacuación final. Durante los cinco días siguientes, unas 56 columnas de prisioneros salieron a pie de Auschwitz y sus subcampos, la mayoría hacia el oeste, entre la nieve y las heladas, en dirección a nudos ferroviarios de la Alta Silesia. Cada columna debía recorrer hasta 100 kilómetros. Los guardias de las SS mataban a tiros a quien intentaba escapar o estaba demasiado agotado para seguir. Los prisioneros del subcampo de Jaworzno marcharon unos 250 kilómetros hasta el campo de Gross-Rosen.

El Memorial de Auschwitz-Birkenau estima que al menos 9.000 prisioneros murieron durante la evacuación, y posiblemente hasta 15.000. Los niños marchaban junto a los adultos. Quienes llegaban al ferrocarril eran cargados en vagones de mercancías abiertos y llevados a campos como Gross-Rosen, Buchenwald, Dachau y Mauthausen, donde muchos más murieron antes del final de la guerra.

Unos 9.000 prisioneros, sobre todo enfermos y agotados, quedaron en los campos. En el caos de la retirada, la mayoría sobrevivió hasta la llegada del Ejército Rojo. Sin embargo, en los subcampos unos 700 prisioneros judíos fueron asesinados en los días transcurridos entre la salida de las últimas columnas y la llegada del Ejército Rojo.

27 de enero de 1945: llegan los soldados

El Ejército Rojo llegó a Auschwitz en el marco de la ofensiva del Vístula-Óder, iniciada el 12 de enero de 1945. Los mandos soviéticos conocieron los detalles del campo solo después de tomar Cracovia, por lo que Auschwitz no fue objetivo de una operación especial. Los soldados del 60.º Ejército llegaron al campo principal y a Birkenau hacia las tres de la tarde del 27 de enero.

Los combates por los campos y por la ciudad de Oświęcim fueron costosos. Murieron más de 230 soldados soviéticos, 66 de ellos en las inmediaciones del campo. Entre ellos estaba el coronel Semión Besprozvanni, comandante del 472.º Regimiento de Infantería. La mayoría están enterrados en el cementerio municipal de Oświęcim.

Lo que encontraron los soldados

Unos 7.000 prisioneros esperaban en Auschwitz I, Birkenau y Monowitz, y unos 500 más fueron liberados en los subcampos en esos mismos días. En el campo principal y en Birkenau los soldados encontraron además unos 600 cadáveres de prisioneros fusilados por las SS en retirada o muertos de agotamiento en los últimos días.

Encontraron las ruinas de las cámaras de gas y de los crematorios y, en los almacenes que las SS no lograron quemar, enormes cantidades de ropa, zapatos y otros objetos arrebatados a los asesinados. Estos restos, junto con el testimonio de los supervivientes, fueron algunas de las primeras pruebas de la magnitud del crimen.

Entre los liberados estaba el químico italiano Primo Levi, prisionero de Monowitz, que había quedado en la enfermería del campo con escarlatina. Más tarde describió aquellos días en sus libros «Si esto es un hombre» y «La tregua».

Después de la liberación: salvar a los supervivientes

Para muchos de los prisioneros liberados, la libertad llegó casi demasiado tarde. Quienes tenían fuerzas suficientes abandonaron el campo en pocos días y emprendieron el regreso a casa. Los demás necesitaban atención médica urgente.

El ejército soviético instaló dos hospitales de campaña en el recinto del campo. A principios de febrero de 1945 la Cruz Roja Polaca abrió un hospital en el campo, dirigido por el doctor Józef Bellert, de Varsovia. Muchos voluntarios polacos, la mayoría miembros de la Cruz Roja Polaca, acudieron a ayudar, y los vecinos de Oświęcim prestaron un apoyo considerable. Desde la segunda mitad de febrero todos los pacientes fueron trasladados a siete bloques del campo principal.

Más de 4.500 antiguos prisioneros de más de 20 países recibieron tratamiento en estos hospitales, la mayoría judíos. Más de 400 pacientes eran niños, entre ellos gemelos judíos con los que el médico de las SS Josef Mengele había experimentado. En febrero y marzo los niños fueron trasladados a residencias infantiles de Cracovia, Katowice, Rabka y otras localidades.

A pesar de estos cuidados, unos 600 antiguos prisioneros murieron en los hospitales, la mayoría en febrero y marzo de 1945. La mayor parte de los pacientes pudieron marcharse al cabo de tres o cuatro meses. El hospital de la Cruz Roja Polaca cerró el 1 de octubre de 1945. Puede leer más sobre aquellas primeras semanas en el sitio web del Memorial de Auschwitz-Birkenau.

Por qué se recuerda el 27 de enero

Auschwitz no fue el primer campo liberado, y la liberación de los campos continuó hasta mayo de 1945. Pero como Auschwitz fue el mayor escenario del Holocausto, el día en que se abrieron sus puertas se convirtió en símbolo del fin del sistema alemán nazi de asesinato en masa.

En 2005 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 27 de enero Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Cada año en esa fecha, supervivientes, sus familias e invitados de todo el mundo se reúnen en el Memorial de Auschwitz-Birkenau, y se celebran actos en muchos países. Cada año pueden asistir menos supervivientes, lo que hace aún más importante su testimonio, recogido en libros, entrevistas y en los archivos del Memorial. Para saber más sobre las personas asesinadas aquí, lea nuestro artículo sobre las víctimas de Auschwitz.

Preguntas frecuentes

¿Quién liberó Auschwitz?

Soldados del 60.º Ejército del Primer Frente Ucraniano del Ejército Rojo soviético, el 27 de enero de 1945.

¿Cuántos prisioneros fueron liberados en Auschwitz?

Unos 7.000 en el campo principal, Birkenau y Monowitz, y unos 500 más en los subcampos.

¿Qué pasó con los demás prisioneros?

Casi 60.000 prisioneros fueron obligados a salir del campo en las marchas de la muerte que comenzaron el 17 de enero de 1945. Al menos 9.000 murieron durante la evacuación, y muchos más en los campos a los que fueron llevados.

¿Por qué el 27 de enero es el Día Internacional de Conmemoración del Holocausto?

Las Naciones Unidas eligieron el aniversario de la liberación de Auschwitz, el mayor campo de exterminio de la Alemania nazi, como día para recordar a los seis millones de judíos y a las demás víctimas del Holocausto.

¿Se puede visitar Auschwitz el 27 de enero?

El aniversario se conmemora con actos oficiales en el Memorial, por lo que el acceso para visitantes individuales puede estar limitado ese día. Consulte la información para visitantes del Memorial antes de planificar su visita.

Planifique su visita al Memorial
Visitar Auschwitz-Birkenau en persona es la forma más profunda de comprender su historia. Organizamos visitas guiadas con educadores autorizados del Memorial desde Cracovia, Varsovia, Praga, Viena y otras ciudades. Ver nuestros tours